martes, 26 de abril de 2016

30 días de escribirme: Día 1: escribí acerca de por qué escribís

30 días de escribirme

Durante 30 días, cada día publicaré un disparador o consigna corta para que ustedes escriban un texto de la extensión que quieran y con el formato que quieran en sus cuadernos o blogs. 

Día 1: escribí acerca de por qué escribís

¿Por qué escribo?



Escribo porque es una de las formas en las que puedo ser plena. Completa, sin importar mi alrededor, mi realidad, mis circunstancias;  cuando escribo soy tan real, tan yo, tan única, tan verdadera, porque cuando escribo puedo ser, hacer, decir y crear, y eso te hace grande.

Cuando escribo, soy auténtica, sin máscaras, ni cuidados a la hora expresar lo que quiero, lo que siento, lo que tengo que decir; y no hay problema con ser franca, con decir lo que pienso, lo que debo, y hasta lo que no debo.

Cuando escribo puedo explayarme sin miedo, ya sea que escriba para mí, para alguien, o por el motivo que sea (siempre se encuentra un motivo, o aunque no haya motivo) la escritura es fiel, siempre está allí, no falla, siempre funciona, siempre me da libertad.

La escritura me compromete, porque no digo las palabras al aire, quedan registradas, y eso es una responsabilidad que todo escritor debe estar dispuesto a asumir, con madurez y valentía.
Sólo cuando escribo saco todo lo que tengo adentro, las más hermosas declaraciones de amor, o las confesiones más dolorosas, las frustraciones, los temores, el dolor que se siente en el momento que parece tan grande; cuando escribo acerca de algo, me ayuda a aclarar, al escribirle a alguien me ayuda a ver lo que esa persona significa para mí, o lo poco que significa.

Cuando escribo, hago trascender momentos, circunstancias, personas, sentimientos, experiencias, aprendizajes; al quedar registrado se vuelve eterno, se marca, no sólo en el papel, sino también en la mente, en el corazón, en el alma.

Escribo porque escribir exorciza el alma, y amo ser libre. Esa libertad que se halla voluntariamente al desprenderse de todo apego emocional, que se hace manifiesto al escribirlo.
Escribo porque una vez pongo  el lápiz en el papel, mis ideas, mis pensamientos, mis sentimientos, mis aprendizajes, ya no me pertenecen sólo a mí, sino al universo, a quien vaya a leer, algún día, o quizá nunca, o en mil años, en un futuro muy lejano… Quizá sea mi propia lectora, y cuando años después lea lo que escribí comprenda la evolución que hubo en mí.

Escribo porque es una de las cosas más apasionantes que he experimentado en mi vida… puedo pensar y puedo plasmar en líneas mis pensamientos, y se vuelve un doble ejercicio que te obliga a guardar algo para siempre.

Escribo porque amo leer, y confío que de tanto escribir, algún día pueda escribir algo que valga la pena leer.

Escribo porque aprendí que en esta vida, lo mejor que podemos hacer es hacer las cosas que queremos y que más nos gustan, escribo porque para ello no necesito permiso, ni dinero, ni nada más que querer hacerlo.

Escribo porque amo el sonido del lápiz en el papel, o del teclado sin parar, cuando la escritura fluye.
Escribo porque me gusta leer lo que escribo.

Escribo porque amo viajar y escribir es viajar, viajar a tu interior, a descubrirte a ti mismo, a lo que te rodea, o mundos imaginarios escondidos en tu mente, en tus sueños, en tus deseos.

Escribo porque es un desafío a la creatividad, a la imaginación, y amo ser desafiada. En la escritura no hay límites, puedes crear lo que se te ocurra, lo que se te antoje, lo que te de la gana; otras realidades, mundos paralelos, personajes ficticios, objetos con capacidades únicas… La creatividad es la que manda, la imaginación obedece.

Escribo porque necesito hacerlo.
Escribo porque escribo.

#30DíasDeEscribirmeDía1 #30DíasDeEscribirme

martes, 21 de julio de 2015

Y para ti ¿Qué significa te amo?


Te amo. Fácil de decirlo, fácil de creerlo; pero demostrarlo sólo es para valientes...




Te amo, una frase que cobardes usan para engañar a una mujer necesitada de amor, y después mandarse a cambiar. Te amo, una frase que la aceptamos como la mayor prueba de amor, aunque los hechos digan lo contrario. Te amo, una frase que la dice cualquiera y después se retracta y deja corazones rotos.
Pero el verdadero significado y valor de: Te amo, no se hace menos, por su fácil y mal uso. 
Su valor y significado prevalece y es real. 
Te amo, significa me comprometo contigo a ser real y verdadero siempre. Te amo, significa quiero y estoy trabajando por el presente y el futuro contigo y a tu lado. Te amo significa te quiero como eres y quiero que seas mucho mejor, te quiero dar lo mejor de mi y cada día me esforzare por ser mejor para ti. 
No digas te amo si sólo lo sientes, el amor no es sólo sentimientos, nada tiene que ver con emociones; el amor es dar, entregar; es una decisión, que se asume con madurez, pero sobre todo con valentía y coraje. 
Cualquiera dice 'te amo' pero sólo los valientes lo demuestran y viven esas palabras.

Y para ti ¿Qué significa te amo?

miércoles, 3 de junio de 2015

Soy fuerte: soy invencible.



No permitiré que la tristeza me inunde. La siento. Si, es inevitable. Más no le daré lugar para que me destruya. No perderé más tiempo en depresión. Donde el único alimento de esta devoradora es el lamento y la auto compasión. Eso no es para mi. 
Yo he decidido ser fuerte. Y mantendré mi posición pase lo que pase. Habrán lágrimas, claro. Habrá dolor, seguro que si. Más no me consumirá. Me lavo la cara, me levanto y continúo. Hay más por aprender. Hay más por descubrir, aún se puede madurar más y seguir creciendo. 
A nada me aferro. Disfruto lo que tengo, si, y mucho. Amo a los míos, quizá demasiado. Pero no estoy aferrada a nada ni a nadie. Mi certeza es eterna, mi verdad absoluta es Dios. 
Por tanto, mientras vivo, se pierde, otras veces se gana, se acerca, otras más toca alejarse, se alegra y se llora con ganas. 
Todo esto forma parte del crecimiento: la única obligación del ser humano.

jueves, 28 de mayo de 2015

Carta abierta a mi madre fallecida


Han pasado diez años desde que te fuiste, y siento que aún no he llorado lo suficiente, siento que aún no te he extrañado demasiado, siente que mi necesidad de tenerte es tan grande que mi vida incompleta quedará para siempre.
Hoy 27 de mayo, todos celebran a sus madres y yo, lloro de tristeza porque con el transcurrir de los años, he olvidado tu cara, ya no recuerdo tu sonrisa, no logró recordar el sonido de tu voz, o tu aroma… Me culpo a mí misma porque en un acto de defensa personal, para ya no sufrir tu ausencia, bloqueé mi mente para no pensar más en ti, y terminé olvidándote… ¿Será posible?
Cuando te fuiste, mi consuelo era que ya no sufrirías más, que seguramente descansarás de una vida llena de sacrificios y sufrimientos; mi mayor dolor era la falta que nos harías mamá, y la necesidad de tu amor, que nadie podría suplir nunca en nuestras vidas.
¿Quién con una sola mirada me haría saber que pase lo que pase todo estaría bien? ¿Quién con un abrazo me devolvería la esperanza de que algo bueno va suceder? ¿Quién me daría las palabras de aliento que necesite escuchar cada vez que todo se complique? ¿Dónde encontraré el refugio que significaban tus brazos? ¿Dónde encuentro tus consejos tan sabios y oportunos?
Ya no estás más… Y haga lo que haga jamás podré volver ni a verte, ni a sentirte… y al parecer ni a recordarte… cosa muy contradictoria, porque cada día te necesito.
Me duele que no puedas ver que lo que sembraste en nosotras, tus hijas, con tu ejemplo, con tus enseñanzas, con tu vida; está dando frutos, me duele que no estés en cada logro nuestro, aplaudiendo y sabiendo que tú fuiste el principal motor para conseguir nuestras metas; me duele que no pude devolverte, en esta vida, algo de lo mucho que me diste.
Y me duele más aún que mis hijos nunca te conocerán, que no tendrán la dicha de llamarte abuela, y recibir algo que lo mucho que siempre tuviste para dar a todos los que te rodearon… Dime tú: ¿Cómo se vive con tu ausencia?
¿Tú decidiste irte verdad?... Mamá, no me interesaba que me des todas esas cosas que tu creías que tenías que darme; sólo quería tu amor, tu cariño, tus cuidados, tu compañía, tus consejos… te quería a ti mamá.
Ahora que te fuiste, todo se complicó demasiado, cada día tuvimos que luchar para sobrevivir, y eso atrasa mucho sabes… sin embargo, quiero que sepas, que seguimos en pie, que valió la pena cada uno de tus sacrificios, cada una de tus oraciones, que sí fue importante cada palabra dicha, cada consejo; y fue imprescindible mirar tu ejemplo, aprender de tu entereza, contagiarnos de tu fortaleza, mirar tu perseverancia y conocer que vale la pena vivir.
Gracias mamita, por no sólo darnos la vida, sino también enseñarnos a vivirla, por fundamentarnos en valores y principios eternos que aún hoy son nuestra guía de vida; gracias por darnos tu amor incondicional, aunque por poco tiempo, nos enseñó el valor que tenemos y saber que podemos amar sin miedo, de la misma manera; gracias por que nos enseñaste a ser libres, a ser diferentes, a escribir nuestra propia historia; gracias por enseñarnos a conquistar lo que queremos con mucho valor, sacrificio y perseverancia; gracias por enseñarnos a nunca conformarnos con nuestra realidad y soñar siempre con algo mejor, más no sólo eso, sino luchar cada día, con lo que tengamos a nuestro alcance para hacer realidad esos sueños, nos hicistes mujeres fuertes, de carácter, invencibles; capaz de tomar sus propias decisiones y saber qué es lo que quieren en la vida... gracias por dejarnos tu esperanza, tu característica principal.
Aun hoy diez años después de tu partida, te amo como siempre, te respeto inmensamente y guardo celosamente cada uno de tus consejos y enseñanzas... fuiste una madre y mujer maravillosa.
Sólo me queda vivir cada día como me enseñaste y honrarte con mi vida.
Te amo mamá.
Tu hija

martes, 2 de septiembre de 2014

PROPÓSITO EN LA VIDA



Mírate al espejo y ve lo que Dios ha hecho. Te ha FORMADO como eres HOY, con propósito. Has vivido lo que has vivido, hasta hoy, con propósito. Todas las experiencias, las tristezas, las desilusiones, el dolor, las decisiones... Te han hecho lo que ahora eres. Y eso es lo que te define. No lo niegues. No lo sufras. No lo cargues cómo sí fuera negativo. Direcciona todo eso para visionar tú futuro. Dios te hizo hermosa, auténtica, sensible a las necesidades de otros; sólo tú que has vivido esas experiencias puedes comprender a quienes pasan lo mismo o aún peores situaciones pero no tienen esperanza.

Pregúntate sinceramente y responde verdaderamente:

1.- ¿Qué es lo que quieres en la vida?

Qué es lo que realmente deseas en esta vida; (Ejemplo yo: sí me preguntas; lo que yo quiero es impactar a inspirar la vida de miles y lo haré a través de los medios... Seré conocida y mi voz será escuchada y mi testimonio y estilo de vida será visto y seguido por muchos.) Ese algo que quieres es general, pero es grande a la vez, abarca todo, es lo que te moverá y es parte de un todo. Para muchos es el dinero y hacen todo para conseguirlo. Pero eso que quieres debe ser más que algo simplemente perecedero. Y debe ser un fin real, no un medio. El dinero es un medio para muchas cosas pero muchas personas equivocadamente ponen el dinero cómo un fin.

2.- ¿Qué es lo que te gusta hacer, eso que disfrutas a plenitud y te sientes completa cuándo lo realizas?

Hay algo que tú harías aunque no te pagaran con el mayor gusto. Algo en lo que pones todo de vos para hacerlo bien y lo haces con placer y contenta. Eso que haces o quieres hacer siempre. Esa es una buena señal. (Por ejemplo yo: amo comunicar. En todas las áreas. Sea en radio, tv, escribiendo, a una sola persona o a miles... Quiero decir algo que valga la pena escuchar y sé que puedo. Yo he sido impactada así y sé que lo puedo hacer con muchas personas. Amo comunicar. Cuándo lo hago soy feliz, plena y quiero seguir aprendiendo de la mejor manera y creciendo) ¿ves? Es algo que te mueve a hacerlo.

3.- ¿Cuáles son tus talentos, habilidades y aptitudes?

Esto es vital que lo reconozcas y lo uses, lo desarrolles, te entrenes, lo perfecciones, te prepares en base a eso. Es cómo el material propio que Dios te da.

- Talento.- es algo natural con lo cual has nacido, la facilidad de hacer algo y hacerlo bien. Capacidad de hacer algo. Sí o sí todos tenemos por lo menos un talento. Descubre cuál es y utilízalo. Perfecciónalo.

- Habilidades.- Seguro que tienes que esa facilidad para hacer una o varias cosas puede ser natural o adquirida.

- Aptitudes.- Es adquirido a través del estudio o preparación que te hace apto para hacer algo.

4.- Tus antecedentes.-

Es lo que has vivido, aprendido y aprehendido. La formación que has recibido por tus experiencias. Esto e único porque es tú historia y es tú manera de ver las cosas. El impacto que hizo en tú vida. Positivo o negativo. Ese es tú capital. Es tú material para arrancar. (Ejemplo: alguien he fue violada. O bien se amarga por el resto de su vida, reacción negativa, y odia a su hijo o hija; o bien crea una fundación para ayudar a mujeres en su misma situación, o tal vez se prepara cómo psicóloga para ayudar, reacción positiva)


Lo que has vivido todo está en control de Dios y es con propósito. Pero no es para destruirte sino para formar el carácter que Dios necesita para grandes cosas. Muchas más que las peores circunstancias que viviste. Todo esto hace surgir anhelos en tú corazón; en lo más profundo, algo que quizá sólo vos conoces. Anhelo de justicia, de ayudar, de inspirar... Todo esto. Te direcciona para que visiones tú propósito en la toda. Y obvio la comunión con Dios es fundamental. Él te guía desde las pequeñas cosas hasta las decisiones más grandes. Sólo en el encuestas tú propósito. Y más aún lo cumples. Y eres plena antes, durante y después. 

Enfócate en tú propósito y deja de perder tiempo en pequeñeces, en depresiones, tristezas... Incluso en personas que te desvían y desenfocan… Dedícate con pasión. Con todas tus fuerzas a luchar por ello. ¿Parece imposible? Haz tú parte hasta lo último que puedas, Dios hace lo imposible.

Recuerda: Tal vez no puedas cambiar todo el mundo, pero si la parte que te rodea…. Impacta al mundo, haz la diferencia.

viernes, 29 de agosto de 2014

DESAFÍA


Un verdadero ¨cristiano¨, como su nombre lo indica debe reflejar a Jesús en su vida, en sus actitudes, en sus decisiones, en todo lo que piensa, dice o hace.
Por  lo tanto como Jesús debe tener un carácter desafiante, que cause incomodidad en los que le rodean y conocen, sin necesidad de predicar un sermón, por su estilo de vida debe demostrar que hace la diferencia.
Cuando las personas, nos conozcan más a fondo en vez de decepcionarse, deben sentir admiración, deseos de ser, de pensar, de vivir como nosotros; deben sentirse incómodos con la vida que llevan, con sus hábitos.
Para que algo realmente cambie, cualquier cosa que sea, necesita ser removido, conmovido, estremecido; si andamos desafiando, incomodando a la gente, causaremos de alguna manera cambios de vida, a través de nuestro ejemplo, sin decir palabra. Como dice una frase: ¨Predique todo el tiempo, y si en necesario, hable¨
Jesús dijo: ¨No he venido a traer paz… sino disensión…¨
Ahora comprendo estas palabras. Si un miembro de una familia, cambia de una vida en pecado y autodestrucción a una vida en integridad en todas las áreas de su vida; causa incomodidad en su hogar, porque a nadie le gusta ser confrontado, ser descubiertos, tener que admitir que estamos mal, y que hay una vida mejor de la que estamos llevando; por eso se convierten en enemigos, porque de alguna manera son atacados, no a ellos sino al pecado que habita en ellos.
Qué importante es vivir en integridad, ser irreprochables, como dice el Apóstol Pablo, que no haya nada de que se nos acuse; cuidar todas las áreas de nuestra vida y crecer, caminar con Jesús y como Jesús, en ese nuevo estilo de vida plena, vida abundante, en completa libertad. Y de esa manera cuando abramos nuestra boca para compartir el evangelio, lo hagamos con autoridad y con un testimonio vivo de lo que somos en Dios.
Desafiar, incomodar, confrontar, poner al descubierto el pecado, esa es nuestra misión.



Tal vez no puedas cambiar todo el mundo, pero sí, la parte que te rodea… Impacta al mundo, haz la diferencia.

jueves, 28 de agosto de 2014

SUEÑA


Sueña, cuando uno sueña… todo es posible, en los sueños  no hay límites, en los sueños todos nuestros deseos se pueden hacer realidad… los sueños son la esperanza de un mañana mejor, y cuando pones tu mente y corazón en hacer realidad un sueño; por inalcanzable que parezca, lo podrás lograr, pues no habrá nada que te pueda detener. Soñar es elevar un vuelo alto como el águila, tan alto que las circunstancias de la vida, no te impedirán ver tu meta, esa meta que en un primer momento es una ilusión, cuando le pones ganas y empeño, puede transformarse en realidad.
Soñar es mirar más allá de lo que tus ojos pueden ver, más allá de tu propia realidad, por cruel que esta parezca, tú eres la única persona que puede cambiarla, y soñar es el primer paso. Mira tú realidad y acéptala; pero no te conformes con ella, transfórmala. Todo depende de ti.
Primero. Establece lo que quieres; escribe  tu visión, es decir, lo que quieres llegar a ser en un determinado tiempo, pon una fecha límite.  Puedes comenzar haciendo un mapa de tus sueños, simple, pones una cartulina en la pared y pones recortes, fotos, de lo que quieres o sueñas tener o quieres ser. Establece objetivos claros, con detalles de color, tamaño, lugar, fechas.
Luego establece, dónde estás, tu situación real, con qué porcentaje del cien por ciento de lo que quieres lograr estás. Finalmente establece el costo, los medios que necesitas para lograr lo que quieres. Un plan de acción para lograr tus objetivos.
Para hacer esto, deja sentimientos de culpa, o limitaciones que tengas, o paradigmas mentales, que nos han sido implantados quizá durante toda nuestra vida. Debes proyectar lo que tu corazón dicte, porque eso es lo que Dios tiene para ti. Ojo que debes prepararte, mental, físicamente, en todas las áreas de tu vida, para recibirlo, Dios no te va a dar, si no estás preparado. Él está esperando para darte, la pregunta es si estás dispuesto a recibirlo.
Al plasmar lo que quieres, debes creer que lo mereces, Dos todo lo puede, no hay límites, si confías, lo tendrás. El problema es que creemos que somos nosotros quienes logramos las cosas y nos enfocamos en nosotros y lo limitados que somos. Haz tu mayor esfuerzo, prepárate, lucha con todo tu ser, si no hay oportunidades, genera tus propias oportunidades, inténtalo, no te quedes con los brazos cruzados, haz todo lo que esté a tu alcance y ahí viene lo más maravilloso, Dios hace lo imposible.
Te lo dice una soñadora empedernida, que jamás se conformó con la triste realidad que vivió, que muchas veces fracasó, que más de una vez bajó los brazos, pero nunca dejó de soñar, volvió a alzar la mirada y encontró sus sueños y siguió luchando por ellos, aunque humanamente parecían imposibles… prueba de que he logrado uno de mis sueños es que tú estás leyendo esto ahora y espero estés siendo inspirado.


Recuerda: Tal vez no puedas cambiar todo el mundo, pero si la parte que te rodea…. Impacta al mundo, haz la diferencia.